ESPINA BÍFIDA
La espina bífida es el más común
de un grupo de defectos congénitos llamados defectos del tubo neural. El tubo
neural es la estructura embrionaria que da lugar al cerebro y la médula
espinal. La espina bífida, que a menudo se llama espina abierta, afecta a la
columna vertebral y, en ocasiones, a la médula espinal.
Espina bífida abierta define
el cierre incompleto de las vértebras dorsales, asociado a diferentes grados de
defectos de la columna vertebral. Puede formarse una bolsa de piel que contiene
meninges (meningocele) o médula espinal con meninges (mielomeningocele). El
trastorno se encuentra más frecuentemente en la parte lumbar o sacra de la
columna vertebral, y afecta a dos o tres vértebras, aunque a veces puede
afectar a más.
Las consecuencias son:
·
Paraplejia (parálisis de los miembros inferiores)
·
Hidrocefalia (acumulación excesiva de líquido
cefalorraquídeo en el cráneo)
·
Malformación de Arnold-Chiari (anomalía cerebral que consiste en que el cerebelo, sobresale
y ocupa parte del espacio que normalmente ocupa la médula espinal. Resultado de
la unión con la columna durante la vida en el útero)
·
Incontinencia urinaria y anorrectal.
La intensidad de los síntomas
varía en gran medida en función del nivel y alcance de la lesión.
En los niños afectados se
realiza cirugía paliativa, a la que puede añadirse derivación
ventrículo-peritoneal si se ha producido hidrocefalia. El tratamiento se vuelve
mucho más complejo para los pacientes mayores. El trastorno es causado por
múltiples factores. Los estudios demuestran que la ingesta de ácido fólico, una
vitamina del grupo B, todos los días antes y al comienzo del embarazo,
disminuye el riesgo de defectos del tubo neural (como la espina bífida). La
espina bífida se puede detectar prenatalmente mediante ecografía de la columna
vertebral del feto.



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